fracaso

El éxito del fracaso

Cabecera-El_Periódico_de_Catalunya_newspaper

El Periódico de Cataluña
El éxito del fracaso
Noviembre 2015, aparecido originalmente en El Periódico de Catalunya

[divider]

 

FORO PARA IMPULSAR LA PEQUEÑA Y MEDIANA EMPRESA

El éxito del fracaso

El Periódico y Banco Popular organizan un foro de ayuda a las pymes

La Canonja (Tarragones). Foro PYME Tarragona. De izq a dcha Jose Maria Ureta, Francesc Xavier Subirana, Manel Balfego, Pablo Foncillas, Miguel Angel Luna, Joan Alegre, Alfonso Ruspirra y Josep Lluis Busquets. Foto: Joan Revillas
La Canonja (Tarragones). Foro PYME Tarragona. De izq a dcha Jose Maria Ureta, Francesc Xavier Subirana, Manel Balfego, Pablo Foncillas, Miguel Angel Luna, Joan Alegre, Alfonso Ruspirra y Josep Lluis Busquets. Foto: Joan Revillas

El ejemplo sobre la trayectoria del Grupo Balfegó, una de las empresas pioneras en la pesca y el tratamiento del atún rojo a nivel mundial, y las lecciones sobre la importancia del fracaso a cargo de Pablo Foncillas, profesor de IESE y experto en innovación empresarial, fueron ayer el anzuelo para tomar el pulso a la pequeña y mediana empresa de Tarragona. «Incluso los científicos han tenido que reconocer nuestra labor», afirmó Manel Balfegó, director del grupo pesquero afincado en l’Ametlla de Mar (Baix Ebre). «Estoy harto de tener que hablar del éxito porque lo normal es fracasar», apuntó Foncillas.

Balfegó, miembro de la quinta generación de una familia de pescadores, y Foncillas, experto consultor de empresas, fueron los ponentes en el primero Foro Pyme Tarragona organizado por EL PERIÓDICO DE CATALUNYA y el Banco Popular que se celebró ayer en las instalaciones de La Boella, en La Canonja (Tarragonès).

La iniciativa, a la que asistieron unos 200 empresarios, quiere promocionar el desarrollo de la pequeña y mediana empresa. Joan Alegre, director general de El PERIÓDICO DE CATALUNYA, las comparó con los ‘castells’. «Es una suma de esfuerzos en la que cada uno vela por lo suyo, pero también existe un objetivo común», destacó en el acto inaugural. «Tenemos y debemos estar presentes en vuestro día a día», confesó en la clausura Alfonso Ruspira,director territorial del Banco Popular en Catalunya y Balears.

La Canonja (Tarragones). Foro PYME Tarragona. Josep Maria Ureta y Manel Balfego escuchando a Pablo Foncillas durante su ponencia. Foto: Joan Revillas
La Canonja (Tarragones). Foro PYME Tarragona. Josep Maria Ureta y Manel Balfego escuchando a Pablo Foncillas durante su ponencia. Foto: Joan Revillas

«Es evidente que fracasar es malo, pero tenemos que dedicar algo de tiempo a pensar en ello porque lo que es seguro es que, en un momento u otro, vamos a fracasar», alertó Foncillas. En un foro de empresarios y emprendedores, el experto en innovación sorprendió desde el principio por el título de su conferencia: ‘Forense del fracaso. Claves para fallar con éxito’.

Le sirvió de ejemplo en su discurso la trayectoria de la empresa familiar que Balfegó detalló minutos antes, con un camino lleno de éxitos pero también de fracasos e incertidumbre. En los años 80 del siglo pasado la empresa dejó la pesca de arrastre y se centró en la del atún rojo, pero los problemas que surgieron en el 2007 le obligó a transformarse y pasar de tener 30 trabajadores en el 2002 a 183 que tienen en la actualidad.

«Como sabes que vas a fracasar, hazlo rápido, aprende y arréglalo pronto», aconsejó Foncillas. En el mismo tono distendido que impuso el moderador, Josep Maria Ureta, en el coloquio alguien preguntó si el fracaso del Madrid frente al Barça era un primer paso hacia el éxito, a lo que Foncillas no tuvo más remedio que responder afirmativamente.

Artículo aparecido orginalmente en El Periódico de Catalunya.

El fracaso: claves para fallar con éxito

logoTEDxBCN

El fracaso: claves para fallar con éxito
Noviembre 2015, aparecido originalmente en TEDxBarcelona

[divider]

TEDxBarcelona-salon-pablo-foncillas

El evento 

El pasado 3 de noviembre, el Mazda Space acogió un nuevo evento TEDxBarcelona en el que Pablo Foncillas nos habló sobre la gestión del fracaso y las claves mediante las cuales fallar con éxito.

El hecho de que una semana antes se agotaran todas las entradas, refleja como las temáticas de coaching, análisis introspectivo o de la productividad laboral, más que una moda esculpida a base de bestsellers y de cursos de formación, se han convertido en un debate imprescindible hoy en día.

Foncillas llegó dispuesto a desvelarnos las conclusiones obtenidas en su investigación en el ámbito laboral focalizado en 300 empresas. Su trabajo trata de reflejar la necesidad de una cultura que no reniegue del fracaso, sino que lo contemple como una potente herramienta de aprendizaje que nos conduzca hacia la autorealización personal.

TEDxBarcelona-salon-pablo-foncillas-c

La charla 

Pablo Foncillas nos recordó una vez más que la actitud juega un papel imprescindible en nuestras vidas. Cómo afrontas un reto o cómo respondes a una situación de fracaso, no sólo delimita tu personalidad, sino que determina el modo en el que vas a desarrollarte personal y profesionalmente en el futuro.

Vivimos inmersos en sociedades líquidas, en constante evolución, con tecnologías que crecen de un modo exponencial y que crean la necesidad de adquirir habilidades y de reinventarse constantemente. Pero esta flexibilidad impuesta no sólo requiere conocimientos o habilidades, también nos impulsa a ser profesionales open-minded capaces de cuestionarlo todo y de replantearnos hasta los cimientos de los procesos de trabajo llevados a cabo hasta el momento.

Hazte esta pregunta: ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar en tu vida?

Para alcanzar nuestros sueños y metas Foncillas nos invita a considerar nuestros fracasos personales como un cadáver al que debemos hacer la autopsia hasta llegar al análisis más introspectivo y profundo. Llegar a comprender nuestros errores para aprender de los mismos.

TEDxBarcelona-salon-pablo-foncillas-d

El ponente reconoció que se hace poca publicidad de los fracasos. Por ejemplo en las escuelas de negocio siempre son analizados casos de éxito de grandes multinacionales o de start-ups que surgieron de la nada y que en pocos meses se catapultaron a la cima del ranking de negocios más rentables. Foncillas no pretende hacer una oda a los fracasos, pero enfatizó el hecho de que si comprendemos que la estela de múltiples versiones beta (ejercicios de ensayo-error) es aquel proceso que nos conduce al éxito, tendremos asentados los cimientos del cambio.

Estamos obsesionados con el éxito, creemos que necesitamos hacerlo todo bien desde el principio, ya que en nuestras sociedades capitalistas, el éxito es sinónimo de dinero. Pero nos olvidamos de que nuestra historia está plagada de descubrimientos científicos que fueron resultado de un error. Por ejemplo, los platos sucios con hongos del premio Nobel Alex Fleming, fueron el detonante del descubrimiento de la penicilina.

Cuando a Thomas Edison le recriminaron el tiempo tardado en elaborar su prototipo de bombilla, respondió inteligentemente “I have not failed, I’ve just found 10.000 ways that don’t work”. Esta es la mentalidad que Foncillas nos invita a tomar como herramienta que nos conduzca al éxito.

El ponente destacó a su vez que el contexto educativo influye en la perseverancia de las personas. El fracaso parte desde el individuo y según Foncillas, desde la infancia nos encontramos con dos tipos de niños cuya educación marcará su vida adulta.

a) niños que aprenden por repetición y se convierten en aquellos adultos que toman decisiones en las empresas.

b) niños en cuyo proceso de aprendizaje lo más importantes es lo que aprenden (camino entre problema y solución encontrada), no si tienen éxito o fracaso. Estos últimos se convertirán en adultos que buscan la novedad y que son los que confían en que si algo puede ser pensado, se puede materializar. Por tanto se transformaran en innovadoras. La línea del bien y el mal que ya desde temprana edad nos limita, para ellos está mucho más difusa.

Por ello Foncillas nos invita a crear una ambiente seguro de aprendizaje: actitud abierta, fomentar la curiosidad, no vetar las preguntas y premiar el aprendizaje.

Si un padre cocina con su hijo y este sin querer vierte comida fuera del bol, si recibe un refuerzo negativo por parte de la figura paterna, no sólo se sentirá mal, sino que verá mermadas sus ganas de volver a intentarlo.

TEDxBarcelona-salon-pablo-foncillas-e

El debate 

Foncillas al acabar la charla comentó que todos deberíamos tener una carpeta llena de fracasos en nuestro escritorio del ordenador. Pero cuando se realizó en la sala la pregunta de cuantos asistentes disponían de dicha carpeta, apenas dos tímidos brazos se alzaron entre los casi 200 asistentes.

Sin embargo esta pregunta sirvió para iniciar un profundo debate sobre diferentes factores relacionados con el éxito y el fracaso. Uno de los asistentes comentó que la gestión de esa carpeta personal, no es fácil, ya que tendemos a enlazarla con una emoción negativa, ya sea el miedo a fracasar o el miedo a hacer el ridículo.

Foncillas contestó que las emociones son legítimas. En la época industrial, cuando la economía era basada en productos elaborados mediante procesos en cadena, tenía sentido vetar el error; pero en la actualidad, en una sociedad en la que gran parte de la economía está basada en el conocimiento el error ha de estar contemplado.

Un segundo asistente comentó que esto no resulta nada sencillo cuando te surge un fracaso a nivel laboral y tu jefe te pregunta el motivo del error, te instiga a no repetirlo y lo reporta a todo el equipo para que no se vuelva a concebir.

A esta cuestión Foncillas contestó que hay que inculcar una cultura en la que no pidamos responsables, no etiquetemos con nombres, sino que nos centremos en qué ha pasado y cómo se han desarrollado los procesos hasta conducirnos al error. Tenemos una práctica del “señalado” demasiado impregnada en nuestra cultura, cuando numerosos estudios demuestran que en la mayoría de veces no existe un culpable como tal.

Otro de los asistentes comentó que todo profesional tiene capacidad de pensar y por tanto de autocrítica, por este motivo no hace falta que un jefe nos diga que hemos errado. Un buen líder ha de estar capacitado para ayudar a todos los miembros del equipo y conducirlos hacia una mejora continua.

El ponente aprovechó para introducir los 3 errores con los que un profesional se puede encontrar en su trabajo:

– error negativo: fallo en una cadena de producción donde los procesos están estandarizados.

– error imprevisto: accidente en una central nuclear debido a un tsunami impredecible.

– error positivo: cultura de la innovación, se rompen los esquemas establecidos hasta el momento.

Excepto los errores negativos, todo el resto tienen cabida en nuestro día a día laboral.

TEDxBarcelona-salon-pablo-foncillas-f

Llegados a este punto del debate, uno de los asistentes, no del todo conforme con la terminología empleada a lo largo de la charla, expuso que para él el acacaso es un término demasiado contundente, no siempre sale todo tan bien como queremos ya que “siempre podemos mejorar; no hay un éxito rotundo”. Para él el éxito se traduce en levantarse cada mañana y luchar por alcanzar sus objetivos.

Las ganas y la actitud juegan un papel clave en el éxito, pero la educación también, tal y como se había comentado anteriormente. Dos asistentes mencionaron las diferencias entre cómo se gestionan los fracasos laborales en España a diferencia de países como EEUU, dónde todo los profesionales incluyen sus fracasos en su CV a modo de aprendizaje constructivo. Por tanto debemos trabajar duro para ponernos al mismo nivel que otros países más desarrollados en este sentido.

Sobre esto Foncillas quiso hacer una diferenciación entre el mundo corporativo, donde el fracaso está mal visto y el mundo de la creación de la empresa, donde el fracaso no esta tan mal considerado. Y es que como remarca el ponente, no se espera lo mismo de un ejecutivo que de un emprendedor. En cualquiera de los dos casos, un criterio clave que nos conducirá al éxito es saber abandonar a tiempo un proyecto que no conduce hacia ningún lugar, esto es una importante herramienta para aprender a gestionar el fracaso.

Poco antes de que el debate llegase a su fin, otro de los asistentes preguntó algo cuya respuesta los asistentes anhelaban : ¿Cómo empezar a hacer un cambio real a nivel de empresa?

La respuesta está en crear un ecosistema constructivo (individuo > colectivo> proceso guía) para poder hablar de un verdadero cambio y de una transformación; definir que es el éxito, y a partir de aquí mirar hacia delante.

Sobre este aspecto otro de los ponentes expuso el caso de empresas que para innovar crean un departamento digital con gente nueva y dejan aislados al resto de trabajadores. Foncillas comenta que hay dos posibilidades de implantar el cambio en una empresa.

Modelo 1: Crear un departamento de innovación y con el paso del tiempo ir sumergiendo al resto de trabajadores en la nueva filosofía empresarial .

Modelo 2: insertar la nueva cultura empresarial en todos los departamentos.

Aunque ambos modelos tienen sus pros y contras, el segunda resulta un procedimiento mucho más lento, debido a la implantación de un cambio profundo.

Finalmente y antes de dar por concluido el debate, una de las asistentes más jóvenes (20 años) pidió a Foncillas un consejo personal  ¿Cómo podré encarar el primer fracaso? a lo que nuestro ponente contestó “a los 20 ya deberías haber fracasado”.

Debemos adoptar el mantra “Fail fast, learn fast” ¡Hagamos cosas  nuevas, aventurémonos a experimentar, salgamos fuera de nuestra zona de confort!  Quien se salga de lo normal será aquél que llegue a crear algo extraordinario. Eduquemos a las siguientes generaciones peligrosamente pero sin riesgo.

Muchas gracias a todos los asistentes por vuestras enriquecedoras ideas.

¡Os esperamos en el próximo salón de TEDxBarcelona!

(Artículo de Elena Queralt publicado originalmente en TEDxBarcelona)

Preparado, listo, abandono 0

Cabecera-El_Periódico_de_Catalunya_newspaper

Abril 2015, artículo publicado en El Periódico de Catalunya

Preparado, listo, abandono

Tengan coraje. Vamos. Mírense a los ojos y díganlo: Voy a abandonar. Lo sé, es el consejo opuesto al habitual pero puede y, a veces, debe hacerse. No acaben todos los proyectos que inician. Acéptenlo. Éste, en concreto, es un fracaso. Ha salido mal. ¿Qué pasa? Sean valientes y háganse un favor. Deténganse y además estén orgullosos de hacerlo.

Sé que no queda bien y no es lo que enseñamos en las escuelas de negocio. Ni tampoco lo que cuentan los emprendedores. Casi siempre, se inculca la perseverancia como virtud imprescindible y se hace del refrán “quien la sigue la consigue” un auténtico mandamiento.

Como todo en la vida hay matices. El abandono tiene colores, hay derrotas tolerables (o inadmisibles), fracasos positivos (que se lo digan si no a los inventores y científicos) y errores que bien desguazados permiten extraer piezas que nos lleven a construir más adelante el éxito.

Conozco empresas, no precisamente pequeñas, que son impecables en la gestión de proyectos. Algunas incluso disponen de un PMO (Project Management Office), una suerte de oficina de proyectos, que se encarga de gestionar con la precisión de un reloj suizo las iniciativas de una empresa. Y créanme, lo hacen realmente bien. Solo tienen una pega. En la mayoría de casos, no saben abandonar proyectos.

Se debe a múltiples causas, jefes que no resisten aceptar que no ha salido bien, hiperinflación de ideas, empleados aterrados que no pueden admitir que la iniciativa se ha hundido… Y en lugar de enterrar un proyecto (sí, un acto que escenifique el final) vemos como éstos se eternizan, renacen porque nunca murieron y en definitiva languidecen en la garganta de la corporación para ocultar lo que son.

Una diferencia entre ganadores y perdedores es precisamente esa, que saben qué proyectos vale la pena abandonar. Y además, conocen cómo hacerlo. Es decir, en cierta medida se permiten fracasar dentro de un contexto. Y no es tarea sencilla. Porque abandonar es un proceso, es crear unos pasos que hagan digerible el desistir. Así, igual que el boxeador no puede tirar la toalla y quedarse en el ring, en la empresa hemos de legitimar el abandono creando unas reglas de juego que hagan tolerable la derrota, si podemos llamarla así, y permitan abandonar el campo de batalla antes de que sea tarde.

Me gusta hablar de la “Rueda del Fracaso” en las conferencias que imparto. Explico que en la innovación es tan habitual el fracaso que conviene estar preparados, disponiendo de diez pasos concretos y acordados por todos, para afrontarlo con garantías y sabiendo qué hacer cuándo éste nos visite, porque lo hace más a menudo de lo que nos gustaría.

Se trata de salir de un proyecto de forma inteligente. Lo primero y más importante es definir qué es éxito y qué es fracaso. Se sorprenderían de conocer los resultados de mi última investigación en este sentido: 2 tercios de los directivos no saben qué es uno u otro.

¿Está usted dispuesto? Preparado, listo, abandono.

Claves de “El arte de fallar en las predicciones”: ¿hay que tener miedo al fracaso?

Bloggin Zenith - logo blog Zenith Optimedia

 

 

Blog de Zenith Optimedia, Claves de “El arte de fallar en las predicciones”: ¿hay que tener miedo al fracaso?, Noviembre 2014

Claves de “El arte de fallar en las predicciones”: ¿hay que tener miedo al fracaso?

Woody Allen dijo una vez ‘Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida’. A Zenith le ocurre lo mismo. Por eso ya son más de 100 las previsiones de inversión publicitaria publicadas en España, ZenithVigía y Zenthinela, referencia en el sector, que dan prueba de ello.

Ayer celebramos el “primer centenario” y quisimos hacerlo como se merece: hablando de futuro, de acertar y fallar (con arte) en las predicciones. Un evento que tuvo lugar en en el Espacio CÓMO de Madrid para escuchar a quienes saben de futuro y pueden ayudarnos a llegar a él con optimismo.

Terminó el evento Pablo Foncillas, del IESE, quién se encargó de hablar de “Forenses del fracaso. Algunas claves para fallar previsiones con éxito”, y apuntó en una dirección: “Fracasar no es lo contrario de triunfar, es sólo la moneda para llegar al éxito. No hay que tener miedo al fracaso”. Es más, como docente afirmó que “tendríamos que tener una asignatura para gestionar el fracaso”.

El profesor Foncillas identificó 4 tipos de directivos: ultraculpadores, infraculpadores, autoinculpadores y los que no culpan. Y hace una advertencia, no sólo a los directivos sino a los padres en general: “tus hijos van a trabajar en profesiones que hoy no existen. No les enseñes patrones establecidos”.

Leer el articulo completo AQUI.