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Conferencia con Reig Capital en Andorra la Vella

El 9 de marzo de 2016 Reig Capital me invitó a ofrecer una conferencia en el palacio de congresos de Andorra. La visita, junto con varias entrevistas, tuvo la siguiente difusión en diferentes medios de comunicación:

Diari d’Andorra – portada del 10 de marzo

 

Programa “Aquí i ara”, de Radio Andorra

 

Diari d’Andorra

 

El Periòdic d’Andorra

 

Ara Andorra

 

Ara Andorra

La botiga física té futur però haurà de canviar de rol

Diari-Andorra

Marzo 2016, artículo publicado originalmente en Diari d’Andorra

La botiga física té futur però haurà de canviar de rol

Amb la potència d’Internet, els botiguers han de tenir por?
No, les botigues físiques tenen molt futur; és un mis satge important a donar perquè molts creuen que l’e-commerce les substituirà. Això sí, hauran de canviar de rol perquè també canvia el comportament del client.

Com actua ara el comprador?
Li’n poso un exemple: abans visitava entre cinc i set cops un concessionari abans de comprar un cotxe i avui ho fa entre un i dos. Abans no sabia res, o molt poc, del cotxe que comprava i ara en sap més que el venedor.

I com ha de canviar el comerç?
Hi haurà diferents tipus de botigues per a diferents necessitats del client. Algunes que estaran molt enfocades en el fet de gaudir de la compra i potser no tant en la transacció, i també n’hi haurà altres de més petites, centrades en la recollida de productes, a l’atenció al client i el servei postvenda.

La botiga tradicional es mor, doncs.
El que desapareixerà serà la botiga-magatzem: on el que fas bàsicament és anar-hi per emportar- te un producte: només té futur si t’hi assessoren molt bé.

A la compra ‘online’ el preu és el que preval?
En general és fals. El preu és determinant per a uns clients sempre i per a altres de vegades, exactament igual que al món offline.

La compra a la xarxa és més planificada i la de la botiga més irracional: també és un tòpic?
En general, online es fa una compra més dirigida i et disperses menys. Quan compres offline estàs obert a comprar més. L’e-commerce encara no està prou ben desenvolupat perquè t’ajudin a picar amb altres coses.

L’‘e-commerce’ és imparable?
Sí, però tindrà un sostre depenent de la categoria. El que passarà és que el terme e-commerce desapareixerà perquè tots comprem online i offline segons el dia. A més, quan compres en una botiga i no et cal endur el producte perquè te l’envien, això és e-commerce? Rotundament, sí. I això és molt interessant per a Andorra.

Però Andorra no és a la UE i cal passar unes duanes. Potser tot plegat no és tan àgil.
Ja es podrà fer. Això són detalls i opcions que explicaré a la conferència. Però veient els percentatges de turisme que us visita veig que hi ha bones oportunitats: potser un 25%-30% de gent limita la compra perquè no es pot endur ni una taula ni uns ganivets.

Segur que hi ha molt empresari que no entra a la xarxa perquè pensa que ja li va bé com ho fa ara. Què li diria?
Que si no ho fas tu ho faran altres. Quantes indústries han pensat així i se’ls ha menjat el pastís el veí? Agències de viatges, brokers online, discogràfiques…

I el temor que si creixen les vendes per Internet el turista ja no vindrà i no farà despesa aquí?
L’oferta turística que té Andorra és una bona notícia i s’ha fet una feina molt comercial més enllà de la botiga pura. Però compte… també ho han fet molts altres.

 

Fotografía: Andorra Shopping Festival

‘Omnicanal’: el palabro para vender más

Cabecera-El_Periódico_de_Catalunya_newspaperDiciembre 2015, artículo publicado originalmente en El Periódico de Catalunya

‘Omnicanal’: el palabro para vender más

En el mundo al que nos dirigimos, cada vez va a costar más distinguir entre comprar ‘on line’ y ‘off line’. Estas dos opciones caminan inexorablemente hacia su convergencia en una primera etapa y la unión total en una segunda. Esta fusión se llama ‘omnicanal’. Hay que superar la mentalidad multicanal.

Cafetería con ambiente. Dos amigos reunidos ante sendos refrescos. Isabel: «Pues a mí lo que me gusta es comprar a través de internet. Resulta cómodo y práctico. Vas a tiro hecho». Juan responde: «¿Y el placer que supone pasear y ver tiendas? Es maravilloso deambular sin saber qué comprar». Si yo fuera el tercero sentado en esa mesa respondería con el título de la famosa canción de Alaska y Dinarama: «¿A quién le importa?»

La verdad, cada vez veo menos diferencias entre una y otra opción. En el mundo al que nos dirigimos, cada vez va a costar más distinguir entre comprar on line y off line. La separación entre estas dos opciones, inicialmente aceptada por todos, camina de manera inexorable a su convergencia en una primera etapa y unión total en una segunda. Lo que para los vendedores es pensar en canales (la tienda, el teléfono, el catálogo, el móvil o el ordenador. por ejemplo) para los clientes es pensar en barreras. ¿Alguien conoce a un cliente que antes de comprar un producto se pregunte? : ¿Voy a comprar este ordenador en una tienda de barrio para luego ir a unos grandes almacenes a preguntar cómo usarlo y después hacer una llamada al fabricante, a su servicio de atención al cliente, si se me rompe?

Hay que asumirlo, los consumidores no dedicamos neuronas a pensar en canales. Dedicamos nuestro cerebro en primer lugar a nuestros problemas, después a los productos o servicios que los pueden solucionar. Tras ello, como tercer paso y solo si hay suerte, a decidir pagar por una marca determinada. Esa suele ser la secuencia.

Y esta fusión total en la forma de relacionarse entre marcas/compañías y sus clientes (se habla de manera cursi de un mundo comercial sin costuras entre canales) se llama omnicanal, es decir, vender usando una variedad de canales buscando dar una experiencia de compra continuada al cliente, esté comprando on line(desde un ordenador, móvil, tableta, e-kiosko, dispositivo de realidad virtual… ), por catálogo, teléfono, tienda física o cualquier otra tecnología de venta que se nos ocurra o nos inventemos. Omnicanal por tanto consiste en diseñar un único proceso para al cliente/potencial cliente, con independencia de la manera que utilice para relacionarse con la empresa vendedora.

Vale la pena diferenciar entre la etimología de la palabra omni, que significa todo/totalidad, y multi, que se refiere a muchos (pero no todos). Por lo tanto una estrategia omnicanal significará tener el mismo enfoque para todos los canales en contraposición a una visión multicanal que es tener muchas estrategias para muchos canales. Por ejemplo, la idea de que podemos vender a diferente precio por diversos canales irá desapareciendo progresivamente si la oferta es exactamente la misma (otra cosa es que vendamos en tienda un producto con una garantía de 24 meses y servicio de atención al cliente personalizado y en la web lo hagamos con 12 meses de garantía y sin atención al cliente, ahí hay razones para poner importes diferentes).

Aunque parezca contraintuitivo, con la opción de compra ‘on-line’ y recogida en tienda, las ventas físicas suben más de lo que aumentan las ventas ‘on line’

Durante los años que llevo investigando y trabajando con empresas, tratando de entender cómo venden y cómo pueden vender más, he descubierto que resulta útil ponerle una serie de etiquetas a las diferentes opciones intermedias que existen entre vender solo off line y solo on line.

Existen más variantes, pero creo que las señaladas en el gráfico de arriba son las principales para comprender la situación y sobre todo activar la acción directiva en la orientación correcta. Un primer consejo: Fíjense que debajo de las cinco opciones que planteo destaca la palabra experiencias y es que resulta clave que en su negocio diseñe cómo quiere que sus clientes le perciban. No deje en manos del azar una dimensión tan relevante. Parece trivial pero la realidad me ha enseñado que se descuida mucho más de lo que resulta razonable. Diseño ad hoc y realizo para las empresas que me lo piden, tanto desde el IESE como fuera, un safari de innovación comercial que he desarrollado en varias ciudades (Dublín, Varsovia, Estambul, Barcelona y Madrid). Es habitual ver cómo muchas empresas siguen con una mentalidad de un solo canal o como mucho multicanal, pero casi nunca nini.

Quisiera terminar esta reflexión compartiendo cuatro recomendaciones más con la intención de que les ayuden a vender más. Todas ellas están basadas en diversas investigaciones que demuestran de manera empírica las ideas que comparto, al margen de que su empresa trabaje para otra compañía (B2B) o para cliente final (B2C):

  1. Captura versus generación de valor. En ocasiones el valor se genera en un canal y se captura en otro. Es decir, no seamos cicateros exigiendo a los canales digitales lo que no le pedimos a canales físicos. ¿O acaso cada vez que usted tiene un cliente en su tienda le pedimos una transacción comercial? ¿No importan las relaciones? Dos reflexiones en este punto: en primer lugar, asegúrese de que no pierde usted la venta (es decir que no es usted utilizado como fuente de información pero la transacción se la lleva un competidor); en segundo, trabaje a fondo los modelos de atribución, es decir, las maneras que tiene de saber cómo asociar una venta con una actividad comercial previa suya (una promoción, un anuncio…).
  2. Más canales, más ventas. Cuantos más canales abiertos tenga con sus clientes más fácil resultará vender.
  3. Inventario en tiempo real. Asegúrese de tener en tiempo real y visible on line el inventario del que dispone para ser comprado por el canal que sea. Eso ayuda a vender más.
  4. Compra ‘on line’ y recogida en tienda. Incorpore cuanto antes el click and collect, ya sabe, la opción de que sus clientes puedan comprar on line y recoger en tienda. Curiosamente, sus ventas físicas subirán más de lo que aumentan las ventas on line, aunque parezca contra-intuitivo.

Ayer perdigones, hoy misiles

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Ver Artículo publicado originalmente en La Vanguardia, diciembre 2015

MÁS TECNOLOGIA PARA VOLVER AL ORIGEN

Ayer perdigones, hoy misiles

En la esfera B2B la fuerza comercial debe abandonar la dispersión y ser dirigida con gran precisión

Si es empresario o ejecutivo, haga suyas por un momento las preguntas que se plantean a continuación, porque nunca está de más repasar qué sucede en la red de ventas. ¿Qué porcentaje del tiempo le parecería positivo que los comerciales de su empresa pasaran con los clientes o potenciales clientes?; ¿y cuánto tiempo pasan de verdad cara a cara con estos?: ¿sabe a qué dedican más tiempos los comerciales de su empresa, a estar con un cliente o a descansar?; ¿cuál es el ratio de éxito en la venta de los comerciales de la empresa? Eso es lo que pregunta Pablo Foncillas, profesor del IESE en el departamento de dirección comercial en sus conferencias. “Cuando he realizado estas preguntas en foros de directivos me maravilla observar las diferencias que existen entre la opinión de los ejecutivas y la realidad de los datos, lo que demuestra, sin duda alguna, el profundo grado de desconocimiento de la situación por parte de estos profesionales la mando de las empresas”, dice. Apunta que se han alejado de la realidad, del cliente, que hace tiempo que “no han acompañado al camión de reparto, ni saben qué piensan en la tienda donde dejan la mercadería”.

Ilustración de Gabriela Rubio

Y deberían hacerlo, porque el cliente ha cambiado y mucho. Estamos hablando de la esfera B2B (business to business), en la que no entran los particulares. “Tras la crisis el cliente es más exigente, pide un servicio de mayor nivel y un precio más equilibrado”, dice Igor Onandía, director general de Serhs Distribución. “La venta es cada día más compleja y los que se hallan en el punto medio entre la cúpula y los vendedores deben ayudar a simplificar esta complejidad. En Evian lo hemos hecho y así se está entendiendo, el director comercial pisa calle y sube al camión de reparto”, apunta José Moncayo, director comercial de Evian Europa.

Una de las quejas de quien trabaja enfocando su perspectiva en el cliente es que desde las cúpulas empresariales ha habido una excesiva deriva hacia las finanzas, en detrimento del negocio y ello va alejando a los directivos de la realidad. Moncayo, en este sentido es tajante. “Acercarte al cliente ayuda a simplificar y a focalizar un entorno cada vez más complejo, sobre todo en un tiempo en que habitualmente no tienes recursos suficientes”.

Foncillas recurre a un símil militar para explicar el cambio necesario. “Las fuerzas comerciales hoy en día deben ser misiles de precisión teledirigidos desde la dirección de las empresas, con una clara visión de lo que esperamos de ellas, y no perdigonazos difusos sin orden ni concierto. Y esto es complejo porque existe una enorme dispersión entre industrias, geografías y roles, lo que exige ser muy minucioso en el análisis”, apunta.

Cuanto más evolucione el modelo comercial, más hay que volver al origen, a escuchar al mercado

Con ello viene a decir, entre otras cosas, que realizar una oferta para todos los canales resulta un error, una pérdida de tiempo y de dinero. “Esto es algo en que solo puede incurrir quien diseña la estrategia cómodamente sentado en su despacho, pero que no ha hablado antes con los clientes y no ve la diferencia entre vender un refresco a un bar, a una discoteca o al Carrefour”, apunta Onandía.

Todos ellos destacan que por sorprendente que pueda parecer a estas alturas, es enorme el volumen de información que todavía es desconocida por el fabricante en el negocio del B2B. El cliente no cesa de lanzar mensajes, pero pocas veces se le escucha. “Y eso es grave porque hoy tenemos excelentes medios tecnológicos que nos permiten concretar las acciones comerciales. La responsabilidad del director es orientar el misil”, prosigue Onandía.

A la pregunta de hasta qué punto la tecnología puede llegar a sustituir al vendedor, Moncayo es contundente. “El vendedor es una figura de la que no se puede prescindir, entendiendo por vendedor al que va más allá del simple responder de producto. Ese sí que no tiene futuro. El vendedor satisface las inquietudes del cliente, el otro no, por ello, va a seguir existiendo y cada vez más orientado al objetivo”. En definitiva, para Foncillas, un director ha de saber que “no hay atajos. Que todo pasa por el trabajo y la autoexigencia. Y que cuanto más evolucione el modelo comercial, más hay que volver al origen, es decir, escuchar al mercado, tener humildad y orientar a los comerciales. Nos olvidamos demasiado a menudo de lo básico”, concluye.

CINCO MITOS DERRUMBADOS

Dada la relevancia que tiene comprender desde el terreno de la realidad comercial de las empresas, el profesor Pablo Foncillas resalta los resultados de una investigación realizada sobre más de 500 acompañamientos o DILOS (Day in the life of) en 35 países de 4 continentes en 4 categorías de productos durante algo más de 10 años. Este análisis se basa en una serie de figuras comerciales (agente comercial, preventista, autoventa o televenta). “Cuando analicé los resultados de la investigación para mi fue un descubrimiento comprobar cómo se derrumbaban los siguientes 5 mitos”, dice:

  1. LAS MEDIAS ENGAÑAN: No es cierto que los comerciales de una misma industria tienen resultados similares en el volumen de contactos realizados en un día de trabajo. El grado de dispersión en una misma industria es enorme. Esto nos dice que es muy arriesgado extraer conclusiones para la acción directiva de las medias. Por lo tanto hay que estar muy atentos al histograma.
  2. CADA ROL COMERCIAL, UN OBJETIVO: No es cierto que los diferentes roles comerciales tengan un comportamiento entre sí similar (agente comercial frente a preventista o autoventa frente a televenta). Si los datos son muy similares es probable que algo esté mal diseñado. Aquí para el directivo resultará determinante decidir si queremos a alguien que haga muchas visitas pero más “ligeras” o bien otro que haga pocas aunque con mayor profundidad. Por lo tanto, cada uno debería tener objetivos de actividad muy diferentes.
  3. CADA GEOGRAFÍA Y CADA CATEGORÍA ES UN MUNDO: No es cierto que los mercados emergentes tengan similitudes entre ellos respecto al número de contactos realizados u horas trabajadas. Sorprende comprobar cómo los países Latinamericanos son aquellos donde más horas se trabaja y mayor número de contactos por día se hacen habitualmente. Y no deja de llamar la atención que dos mercados tan diferentes como Europa y Asia sean similares en número de contactos u horas trabajadas.
  4. MISMA INDUSTRIA PERO DIFERENTE GEOGRAFÍA, NADA QUE VER ENTRE SÍ: Resulta curioso también comprobar cómo la tasa de éxito en las visitas comerciales en Asia es muy inferior que en el resto de mercados. Las razones a las que puede deberse es clave. Solo si sabemos responder la causa estaremos en disposición de solucionar el problema porque en función de si se trata de una solución u otra las decisiones de gestión a tomar serán muy diferentes.
  5. LOS VENDEDORES NO DEDICAN LA MAYOR PARTE DE SU TIEMPO A VENDER: La mayoría de los vendedores está tan solo entre un 20 y un 45% del tiempo en el punto de venta. De este porcentaje normalmente el tiempo que están delante de un cliente está entre un 9% y un 25%, con lo que de forma estricta los vendedores no dedican el tiempo a vender.

Hecho a mano (las de su cliente) 0

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Octubre 2015, artículo publicado en El Periódico de Catalunya

Hecho a mano (las de su cliente)

Que quede claro. Hacerse las cosas uno mismo mola. Fabricar con tus propias manos una estantería o montar pieza a pieza un mueble de Ikea debe producir una muy notable satisfacción… me imagino, porque yo no he logrado hacerlo nunca a pesar de ser un cliente habitual de la empresa sueca.

¿Qué me dicen de un pastel casero? ¿Y esa fgurita de barro que trae su hija a casa hecha con sus primorosas manos? Por no hablar de la rebequita tricotada por la abuela amorosa. También recuerdo como hace años en los quioscos se vendían toda clase de coleccionables con productos para fabricarte tu mismo (desde lámparas a casitas de muñecas). Y todos ellos, a ojos de los autores (cocinero, niña, abuela o bricoleur) tienen más valor que el idéntico comprado en el mercado. Será por eso que nos lanzamos a los fogones cuando recibimos invitados, para demostrarles nuestro afecto y compromiso en formato cocido.

Esta actitud se ha bautizado como el efecto Ikea por parte de unos famosos profesores de varias escuelas de negocio en una investigación que realizaron tiempo atrás. La idea, en resumen, es que cuando uno fabrica un producto le da un valor idéntico que al hecho por un tercero experto. Es decir, considera que su precio es casi el mismo si se tuviera que vender en el mercado (algo que no opina un tercero imparcial en la contienda).

Eso sí, para cumplirse esa regla deben darse dos condiciones, que hayamos completado la tarea (esto es, que esté terminada) y que al final no deshagamos/destruyamos el mencionado producto sino que perdure (para darle realismo al asunto, ya que si no se ve como un ejercicio estéril).

¿Qué podemos aprender para nuestra empresa, comercio, tienda, negocio? Para mí hay dos caminos, ambos conectados.

El primero, si quiere que una persona ame el producto que usted vende, déjele participar en su creación. El segundo tiene que ver con el precio o con los costes de producción. Quizás suene raro pero, ¿puede vender más caro su producto si el consumidor es el que lo termina en lugar de usted? Ya sé, parece extraño. Vale, pues entonces probemos lo siguiente: ¿Y si vendemos el producto/servicio inacabado quitando parte del coste por el mismo precio Tiene otra pinta, ¿verdad?

En una finca cerca de Barcelona te invitan a recoger la vid que después transformarán en vino para ti. El vino que tú has ayudado a hacer. Y eso signifca que hay un ahorro en la producción pero que por supuesto no te trasladan como cliente. Es más, te cobran un extra por hacerlo tú mismo. Porque han comprendido lo que signifca para ti formar parte de la cosecha.

El reto estará en encontrar el equilibrio en el esfuerzo que se le pide al cliente. Si es poco no se valorará por el consumidor. Si es demasiado, el producto o servicio se verá como inconveniente y poco adecuado. Así que innove.

 

Imagen: http://wearevolcanic.com/interesting-characteristics-services

Carta del súper de la esquina 0

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Octubre 2015, artículo publicado en El Periódico de Catalunya

Carta del súper de la esquina


Hola, Amazon. Soy el súper de la esquina. Adopto muchas formas, a veces soy una multinacional (por ejemplo, Carrefour), otras un campeón nacional (Mercadona) o un líder local (Condis). En ocasiones incluso soy una minicadena local (hay múltiples casos) o incluso un negocio totalmente independiente (los populares paquis, al margen de la nacionalidad de quien regenta el establecimiento).

Y, claro, leo que en España decides abrir un súper y me da miedo, porque eres un gigante. La tienda del mundo, dicen. Comprendo que es un paso más dentro del camino que quieres recorrer. Tu oferta es para temblar: entrega a domicilio, incluso sin coste si contrato tu servicio de entregas anual, un potente motor de recomendaciones, facilidad de navegación en tu web, primeras marcas… Uf, asusta. Se trata de ver cómo luchar contra los bits con moléculas… y no es sencillo. Quizá lo primero es mirar datos (y no opiniones) de contexto: el 60-70% del tiempo de compra sucede en el mundo físico y no en el on line. Además, cuando trasladas este tiempo a lo que son compras está en el entorno del 90-95% del valor total. De hecho, las compras de supermercado hechas on line a escala mundial están sobre el 1-2%. Ah, y cuando la gente compra en una tienda física compra más.

Entrega inmediata

No quiero dar la impresión de que esto no vaya a crecer, porque lo hará, pero sí que deseo destacar con lo que yo cuento. Por ejemplo, tengo gama completa (tengo fresco) y entrega inmediata (te lo llevas puesto, si quieres). Ofrezco la posibilidad de tocar el producto y comparar en el lineal. También tengo un señor o señora con el que hablar para preguntar cuestiones en torno al producto y charlar (he visto que a los clientes a veces les gusta tener contacto humano, qué cosa). La opción de comprar en la tienda y que me acompañen en ese mismo instante con lo adquirido me hace interesante a ojos del consumidor. Hay gente a la que poder seleccionar la gama como quiere -por ejemplo, dos botellas de agua de un tamaño y dos de otro (no siempre va bien la oferta rígida de la web) le parece importante. Y para terminar, dependiendo de qué tipo de súper soy… tengo productos de lo que comúnmente se llama marca blanca o marca del distribuidor, muy apreciados y que tienen poco de blanca y mucho de marca. Por no hablar de la costumbre de darse un paseo por el súper para ver qué hay de nuevo por ahí. Así que tengo con lo que pelear, al menos a corto.

No digo yo que estas cosas me hagan invulnerable – árboles más altos han caído -, pero sí que me dan raíces fuertes. Ahora se trata de desarrollar la fexibilidad de un junco. Para eso tendremos que esforzarnos más. He leído por ahí lo que dicen algunos expertos. Destacan un par de ideas. La primera, debo comprender que el objetivo último de mi negocio es vincular al cliente, y para eso tendré que ser bueno en el on line. No hay atajos. Tras ello vendrán las ventas. La segunda, que esto va de hiperservicio, es decir, pensar qué puedo hacer más allá de lo que hago ahora (más horarios de entrega, empaquetar mejor, dar garantías…). Pero lo voy a intentar. Y con ganas. Así que, Amazon, te deseo lo mejor y te doy la bienvenida. Hola, Amazon.

 

Foto: Bradutch

Una chica pintona en la oficina 0

 

 

El Periodico
Una chica pintona en la oficina
Octubre 2014
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Tenemos chica nueva en la oficina. Se llama CDO y es divina. ¿Recuerdan esa campaña de televisión para un perfume (Farala)? Traigo ese anuncio a colación para tratar sobre un nuevo rol en las empresas del que se viene hablando y oiremos hablar mucho: la Chief Digital Officer. Es una posición pintona y moderna. Déjenme seguir con una disculpa. Perdonen ustedes, es verdad. Podría haber titulado el artículo en masculino, pero no rimaba. Evidentemente la posición puede ser ocupada indistintamente por un hombre o una mujer. Yo todavía no he conocido a ninguno pero haberlos haylos. Lo que pasa es que deben estar escondidos o corren más que yo. Y digo esto porque una de las cosas que hago habitualmente es dar conferencias en diversos países en múltiples foros sobre innovación comercial y especialmente sobre cómo el digital impacta en las ventas y hablo de ellos o ellas con admiración. Sumo miles de alumnos y participantes y nunca he tenido la visita de una CDO al final para hablar conmigo, algo que sí suele sucederme con profesionales de otras áreas funcionales. ¿Cómo son ellos o ellas? Creo que comparten una serie de características. Deben dominar el medio digital y hacerlo desde la óptica que más interese a la empresa (comercio electrónico, publicidad on-line, distribución de contenido,…). Para cada una de estas tareas la persona que ocupe ese cargo ha de tener diferentes capacidades. Debe estar muy orientada a resultados y, por lo tanto, tener el producto de su empresa en mente. Poseer habilidades para colaborar e influir en otras áreas porque una parte de su trabajo es movilizar a la empresa hacia terrenos poco conocidos. Es decir, tie[cml_media_alt id='4594']CDO[/cml_media_alt]ne que amar el cambio y ayudar a amar el cambio también a sus colegas del comité de dirección (o como mínimo cogerle cariño). De lo contrario fracasará. Ah, porque evidentemente es alguien que se sienta en el máximo órgano de gestión diaria de la empresa. Y por supuesto debe tener una mente analítica para manejar fuertes cantidades de datos. Hasta aquí las buenas noticias. La mala es que no hay muchos profesionales en el mercado que reúnan estas condiciones. Por eso seguramente no vienen a verme tras mis conferencias. Es una posición muy nueva y pocas empresas tienen un volumen de ventas a través de comercio electrónico elevado (hay algo más de 100 compañías en el mundo con una facturación on-line por encima de los 1000 millones de dólares). Por lo tanto, son escasos los profesionales que han tenido exposición a las problemáticas asociadas a la posición y menos aún en varias industrias. Podrán ustedes imaginar que hay bofetadas por contratar a estos directivos en una competición, por cierto, a escala global. Dos consejos: el primero, ellos solos no podrán digitalizar su empresa. El segundo, si puede desarróllese en este ámbito como profesional, le sobrará el trabajo. La conclusión para mí, ahora sí en masculino por compensar, ponga un chico pintón en su empresa, un CDO.

No te los lleves 0

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El Periódico
No te los lleves
Septiembre 2014
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Recuerdo que cuando era pequeño existía toda una liturgia en torno al hecho de viajar al extranjero: Pasaporte, cambio de moneda, billete físico de avión (en papel), maleta y guías de viaje en formato libro. Estas 5 cosas tenías que llevártelas contigo. Era obligatorio. Bien, este verano he estado en Noruega. Durante el vuelo reflexioné: ¿Qué ha quedado de todo lo que habitualmente se hacía?

Vayamos por partes, como dijo Jack el destripador. Pasaporte no fue necesario porque aunque Noruega no es un país de la Unión Europea participa del acuerdo de Schengen lo que hace innecesario los controles en las fronteras interiores. Moneda, allí usan las coronas noruegas. Cuando aterricé me planteé un reto: No voy a cambiar un solo euro y voy a tratar de vivir una semana entera sin moneda del país. ¿Creen ustedes que lo conseguí? Continúen leyendo. Lo desvelo al final del artículo.

De momento, sigamos con los trámites de aeropuerto: Billete físico de avión. ¿Cómo funcionaba antes? Cuando llegabas al aeropuerto Ilus-No te los llevesdebías presentar ese documento que te servía para facturar. Un humano realizaba una serie de tareas alrededor de tu viaje, básicamente confirmar tu reserva en el vuelo, asignarte un asiento, facturar tu maleta y darte la tarjeta de embarque. ¿Hoy en día cómo se hace? Mucha gente prefiere el sistema de la autofacturación, o lo que es lo mismo, no interactuar con un bípedo. ¿En qué consiste? Llegas al aeropuerto e introduces tu tarjeta de crédito, aquella con la que compraste el billete de avión, o de fidelización de la aerolínea, en una máquina. Unos segundos más tarde aparece tu tarjeta de embarque y tu etiqueta para autofacturarte tu equipaje.

Me interesa lo que pasa en esos dos o tres segundos entre que metes tu tarjeta y sale tu tarjeta de embarque. Ahí hay servidores, nodos, conexiones que se conectan de manera automática, permanente y veloz que hacen una serie de tareas que antes hacía el humano (confirma que tu vuela llega en hora, que hay tripulación, te asigna el asiento que sabe que te gusta, comprueba aspectos del perfil del pasajero por cuestiones de seguridad, …). Así que nada de billete físico.
Guías de viaje. En Noruega no vale la pena, créanme. Hay wifi gratuito y de alta velocidad hasta en las gasolineras. Y te dan acceso ilimitado. Con lo que puedes ver cualquier información sobre un lugar on-line.

Y llegamos al capítulo de la moneda. ¿Superé el reto? Les responderé a través de un ejemplo. En las autopistas no existen los peajes físicos. Eso no quiere decir que no te cobren. Es que las vías de pago están pobladas de cámaras que registran tu matrícula y directamente te cargan en tu cuenta bancaria el uso que has hecho de la infraestructura. Y como esto todo. No fue necesario en una semana utilizar una sola vez la moneda física. Incluso los micropagos (como un café) los realizaba con total naturalidad con tarjeta de crédito. Conclusión: Llévese solo maleta.

Foto: FreeDigitalPhotos.net

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