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Sobrado de ti

Cabecera-El_Periódico_de_Catalunya - ¿Sobrado de algo? ¿de ti? analízate bien
Marzo de 2017, artículo publicado originalmente en El Periódico de Catalunya

 

Sobrado de ti

¿sobrado de algo? ¿de ti? analízate bien

Vamos, reconócelo, tampoco es tan grave. De algo tienes que ir sobrado en tu empresa, tienda, negocio, chiringuito o como quieras llamarlo. Seguro.

¿A mí? ¡Qué me va a sobrar! En todo caso lo que ando es corto.

Lo sé, justo tú no, pero todos tenemos un sobrado dentro nuestro. Todos. En concreto, a ti, ¿qué te sobra? Puede ser cobardía, ausencia de ideas o arrojo para andar el camino que sabes necesitas tú y tu empresa. Quizá sean colaboradores lo que te sobran (en cantidad o calidad) o lo contrario, te sobran puestos por cubrir por profesionales de nivel. A lo mejor resulta que de lo que tienes mucho son paradigmas y marcos preconcebidos, cuando lo que te hace falta son ejemplos por romper y marcos sin-concebir. Yo que sé de qué andas repleto.

Tal vez son horas en la oficina lo que te sobra o correos electrónicos, quizá reuniones o puede que lo que tienes en demasía es intuición mal entendida (otrosí cabezonería).

Uy lo que me ha dicho, me ha llamado tozudo. Ha sido sin querer, sin querer evitarlo y por ayudar. Ahora no te vas a poner finolis, ¿verdad? Para innovar, ¿por qué no empiezas por preguntarte qué te sobra?

Dedícale un rato neuronalmente intenso y conectado contigo mismo, sin más complementos que tu cerebro, una hoja en blanco y un sencillo listado.

Tú contigo mismo, ante el espejo, mirándote sin filtros, photoshops o caretas, con sinceridad, a pecho descubierto, sin ambages. Sabiendo que lo más probable es que te hagas daño al hacerlo.

Hombre, dicho así, la verdad, cuesta un poco y no apetece nada comenzar.

Te entiendo, pero no hay plan b. Duele reconocer al sobrado que todos llevamos dentro. Pero una vez hecho es como sacarse de encima un peso de proporciones bíblicas. Y lo malo es que no hay ni brújulas, consejos ni tampoco atajos para liberarnos de él (o ella, Dios me libre de no ser políticamente correcto).

Sácalo, a modo de exorcismo empresarial, por tu bien y el de tu organización. A esos excesos de llamadas, documentos o, a lo mejor, viajes debes darles fin como sea. No tengas piedad, que luego es peor. Dedícale un rato neuronalmente intenso y conectado contigo mismo, sin más complementos que tu cerebro, una hoja en blanco, un sencillo listado con lo que intuyes levemente que te sobra y un adminículo que te permita tachar lo que te sobra. Los resultados, si lo haces bien, te pueden dejar sorprendido. ¿Y por qué yo? ¿Qué te he hecho? Tú nada, pero tu sobrado sí. Y no sé cómo decírtelo, pero lo nuestro no funciona, así no. Ha llegado el momento de ponerse manos al sobrado y atajarlo como sea. Piensa que él, por definición, no tiene fn. Siempre quiere más, más tiempo, más cansancio, más cosas inútiles, más de lo que no aporta y más de lo mismo. Por eso es lo que es.

Para volar alto hay que comenzar por saber qué te sobra. Venga, acéptalo, ¿qué te sobra? De algo debes ir sobrado en tu empresa. ¿Y si lo que sobra eres tú? Vaya, esto sí que es ir de sobrado, aunque es otra forma.

 

Artículo publicado originalmente en el +Innovación de El Periódico de Catalunya. Fotografía de Andy Beales.

Formado en la Escuela Suiza (habla 4 idiomas), Pablo Foncillas es licenciado en derecho y MBA del IESE Business School. Compagina su vida en el entorno académico y como conferenciante junto con roles directivos y de consultoría en varias industrias desde los años 90. ¿Hablamos? Clica aquí para contactarme por correo electrónico