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Diciembre de 2017, artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia

Los Reyes Magos (de Internet) lo saben todo de nosotros

Puedes ver arriba el vídeo completo aquí, ver el artículo y vídeo “Los Reyes Magos de Internet lo saben todo de nosotros” o leer la transcripción a continuación:

 

El otro día estaba solo en casa, y aproveché para cotillear online algunos posibles regalos de navidad para mis hijas. Llegó el finde, y mientras estábamos juntos viendo unos dibujos por youtube, y navegando en páginas infantiles, empezaroN a aparecer anuncios, más bien poco discretos, de exactamente varias de las cosas que había estado visitando hacía unos días.

Oferta: compra ya en mmmm por solo 49,99€ la muñeca tal, el cochecito leré, o el pack de calcetines divertidos. Por supuesto, no me dejaron de insistir: ¡papá, quiero esto para los reyes! Mientras yo les intentaba explicar que los reyes son muy listos y ya saben lo que quieren, y que quizá también compren las cosas por internet.

Lo qué no sé es si los reyes magos, el tió, papá noel, o sant nikolaus podrán navegar de forma confidencial, pero a mí me fastidió la falta de privacidad en internet. Está claro que “ellos” lo saben todo sobre nosotros. En internet, gracias a las cookies, y a otros parámetros técnicos mucho más oscuros, saben qué hacemos, qué visitamos… e incluso ahora, y gracias a los móviles, muchas de las apps que tenemos saben por dónde nos movemos, y si hemos estado en ciertas tiendas.

¿Da miedo? Pues sí.

Una tendencia que crece en los últimos años, respondiendo a todo esto, es la de la privacidad.

A mí me gusta navegar por internet sin haber hecho login en google o redes sociales… pero esto ya no es suficiente. También tengo instalada una VPN en móvil y ordenador, y a veces si quiero buscar vuelos y hoteles sin que me inflen el precio uso ventanas privadas, o incluso uso buscadores que no me rastrean, como Duck duck go… pero es esto bueno, es normal?

Aunque haya crecido la cantidad de gente que usa bloqueadores de publicidad (en ordenador o móvil), la penetración sigue siendo baja, en torno al 20%.

¿Y crecerá mucho más? Pues quizá no: una conclusión que se puede sacar es que a mucha gente no le importa que las marcas nos persigan. Lo que sí que nos importa es que se note.

Nos gustan los servicios personalizados, pero no queremos saber cómo se logra esta personalización, y lo que no nos gusta nada, es que sea molesta, o se haga mal.

¿Privacidad a tope? Ni si ni no, ni todo lo contrario.

Y hablando de muñecas… ¿sabéis cuáles son los juguetes que más han triunfado en la historia?

 

Os veo la semana que viene.