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La llamada más larga de la historia

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El Periódico de Cataluña
La llamada más larga de la historia
Febrero 2016, artículo publicado originalmente en El Periódico de Catalunya

 

La llamada más larga de la historia

La identidad de la clienta así como la de la agente que le atendió han sido modificadas para preservar su privacidad. “Buenos días! Hoy hace un tiempo maravilloso en mi ciudad, le atiende Allina, ¿cómo puedo ayudarle?” Así comenzó la llamada más larga de la historia (que yo conozca) desde un centro de atención al cliente. Duró 10 horas y 29 minutos. Y es que 10 horas y media dan para mucho. Veamos, 8 horas es una jornada laboral completa. En 7 horas puedes ir en avión desde Barcelona a Nueva York. En 10 horas, si eres un ávido lector, puedes zamparte un libro, pero uno largo. Yo no recuerdo la última vez que dormí 10 horas. En 629 minutos, puedes  conocer a alguien, declararle tu amor eterno, prometerte, casarte y solicitar el divorcio express, si piensas que quizás has pasado demasiado tiempo al lado de esta persona.

Zappos_oficina

En este caso, todas esas horas sirvieron para vender unas botas de mujer. Se preguntarán: ¿Cómo? No lo entiendo. ¿Qué clase de persona pasa más de 10 horas al teléfono para comprar calzado? Y una pregunta todavía más pertinente: ¿qué empresa dedica un día completo de un vendedor a realizar una transacción así? ¿Cuál es el truco? No hay trampa ni cartón.

Déjenme dar un paso atrás, con las botas puestas. La compañía se llama Zappos. Se trata de una zapatería que vende on-line y telefónicamente. Fundada en 1999 en Las Vegas, nueve años después vendía por un valor de más de 1000 millones de dólares. En 2009 fue adquirida por Amazon.

En esa llamada la agente tuvo que ingeniárselas para, sin ofender a la clienta, pedir una pausa para ir al baño (la compañía confirmó que había ido una vez al servicio a las dos horas de haber comenzado). Un compañero le suministró comida y bebida para que la vendedora no desfalleciera. Además de vender las botas, hablaron de muchas otras cosas, por ejemplo de cómo era la vida en Las Vegas, porque la compradora estaba valorando mudarse ahí.  Y no es un caso aislado en esa empresa. En otra ocasión, en una llamada que duró 8 horas y 3 minutos (para vender unas zapatillas deportivas) el comprador, una vez adquirido el producto, quiso compartir con la agente su afición por medir todas las cosas que había en su casa (la mesa de mi salón mide 2 metros, el enchufe de la cocina 15 cm, y así) y también los coches que había tenido en el pasado. ¿Qué tiene que ver eso con los zapatos? Nada. Eso es lo relevante de este caso. Cuanto más evoluciona el comercio más volvemos a los orígenes. Escuchar al cliente.

Para mí, lo interesante de esta compañía es que piensa diferente. Han innovado y les va bien. La prioridad para ellos es dar una atención legendaria. No se preocupan de métricas de productividad por llamada. No les inquieta si una llamada dura mucho. Lo que buscan es que el cliente quede satisfecho, porque han aprendido que el 75% de sus compradores repite. Lo potente, es que en lugar de pensar como todo el mundo, que quiere quitar y quitar servicio…ellos han decidido sumar… y les funciona. Una idea a tener en cuenta, ¿no?

Formado en la Escuela Suiza (habla 4 idiomas), Pablo Foncillas es licenciado en derecho y MBA del IESE Business School. Compagina su vida en el entorno académico y como conferenciante junto con roles directivos y de consultoría en varias industrias desde los años 90. ¿Hablamos? Clica aquí para contactarme por correo electrónico