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Ideas Buenas-Tías buenas

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Ideas Buenas-Tías buenas
Mayo 2008

 

Ideas buenas

La idea es buena. Se trata de una campaña consistente bien aplicada en el tiempo y en sus ejecuciones. Aborda todos los tópicos de la comunicación comercial de alimentación: el producto sale, se ve y es ingerido en cámara por caras sonrientes.

El color, elemento sobre el que Special K lleva trabajando tiempo, tiene una presencia considerable, así como la marca con la K. En este sentido, apelan a un marketing kotleriano al 100% al entender que el cliente es racional en el uso del producto.

Incluso se ve en pantalla un 902. Lástima que no le den más protagonismo a ese elemento, porque sería lo verdaderamente diferencial de un producto como ése. El producto cereales (en casi cualquier formato) está superado, pero no su producto extendido, que englobaría un servicio de estas características. Al final, el cliente ya conoce las bondades.

Ahí hay una oportunidad de posicionamiento diferencial potente para un producto que me imagino debe ser de margen.

Interesantes los gimmicks visuales, como el coche haciendo un caballito o las mujeres dándose una palmada en su propia mano. Crean muchos interrogantes en la partitura del anuncio que el consumidor quiere responder y que se desvelan al final.

El exterior me parece notorio y con posibilidades para el producto. La web es un elemento esencial para este producto. Se puede crear una comunidad relevante que interese al cliente. Coca-Cola lo ha logrado. ¿Por qué no, a su manera, Special K?

Tías buenas

En la ejecución de la campaña sí tendría un pero. Lo de las tías buenas está como muy visto. La aspiracionalidad de la jacabuenorra está bien para alegrarse la vista, pero campañas como Dove y sus mujeres de verdad han sido exitosas por su punto de contacto con la realidad. Una pregunta: ¿por qué el hombre no tiene sitio en esta campaña? ¿No hay masa crítica para ellos? ¿No se cuidan algunos hombres?

Y al final lo que pasa es que al salir las tías buenas pierdes una oportunidad de crear complicidad con el cliente y su corazón. Falta emoción en este ejercicio, falta cuota de corazón.

 

Pablo Foncillas

Director de marketing services de Spanair

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