¿Facebook intenta manipularte y tú te dejas?

la-vanguardia-logo
Junio de 2018, artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia

¿Facebook intenta manipularte y tú te dejas?


Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo “Abre los ojos: Facebook te manipula y tú te dejas” en la web de La Vanguardia, o leer la transcripción a continuación:

 

¿Puede Putin controlar unas elecciones norteamericanas a través de Facebook? ¿Puede la empresa de Zuckerberg cambiar nuestro ánimo? ¿Puede lograr que votemos a Vox en lugar de a Podemos, o viceversa? ¿Puede conseguir que mi hija pequeña se coma las espinacas?

En muchas ocasiones, se atribuyen a Facebook, y a sus secuaces de Cambridge Analytica, unos poderes cuasi-mágicos que permiten cambiar los estados de opinión de las personas. Quizás no sea para tanto, pero lo cierto es que hace ya varios años, un estudio realizado por Facebook y la Universidad de Cornell demostró que las emociones se pueden contagiar digitalmente.

Realizaron un experimento, en el que manipularon el muro de 689.003 personas, quitando o todos los posts con informaciones positivas, o todos los negativos y estudiando las reacciones que generaban. Y pasó lo que tenía que pasar: aquellos que recibían solo contenido negativo dejaron de publicar post positivos, y al revés. O sea, que el ánimo se contagia. Demostrado con datos.

Vosotros sabéis que todos los que nos dedicamos al marketing y a las ventas somos malas personas. Tenemos el colmillo retorcido. Pero aquí no hace falta ser muy malvado para pensar mal y acertar: supongamos que Facebook comienza a inundar tu muro con contenido sobre unas inundaciones que se están produciendo relativamente cerca de tu casa. Al cabo de un tiempo, aparecen anuncios con ofertas de seguros de hogar. ¿Podemos ir aumentando el precio del seguro porque el usuario va a estar más “tierno” a la hora de comprar? La respuesta es sí, aplicando la técnica del dynamic pricing.

Hemos influido en el estado de ánimo del target y podemos cobrarle más por el mismo producto o servicio.

Parece que tendremos que desarrollar anticuerpos e-mocionales, el único antídoto para no contaminarnos con lo que nos muestra Facebook. Y para ello es necesario aumentar nuestra educación digital. Saber más de dónde nos metemos, para no llevarnos sorpresas.

Hablando de antídotos contra las redes sociales, en el mundo hay 3 países que bloquean el acceso a YouTube: China, Irán y Corea del Norte… aunque después del encuentro con Trump, quizás a Kim Jong-un le apetezca más ver vídeos de “Soy una pringada”.

 

Os veo la semana que viene.