Compre y no pase por caja (porque no hay)

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Marzo de 2018, artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia

El efecto sinpa en las nuevas tiendas

Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo “Compre y no pase por caja (porque no hay)” en la web de La Vanguardia, o leer la transcripción a continuación:

 

Desde hace un tiempo parece que encanta hablar de la tecnología en las tiendas, más incluso desde que apareció Amazon GO, el primer supermercado físico del gigante de la venta online. A primera vista es un súper normal. Diseño hipster, eso sí, pero en él te encuentras productos normales y corrientes. La diferencia es que los coges y sales sin pasar por caja. Básicamente, porque no hay. El sistema de reconocimiento detecta lo que te llevas y te lo carga en la cuenta. Y tú sales por la puerta con la sensación de haber conseguido un sinpa cibernético

Pero no, esto no es así, y me temo que te van a cargar la compra en tu cuenta.

Lo curioso son las colas que se forman en una tienda cuya principal razón de existir es evitar las colas:

El ser humano es extraordinario, como nos decía aquella fantástica campaña de una bebida para deportistas que no beben los deportistas.

Todavía no estamos en este nivel. Pero la tecnología puede convertirse en un catalizador que nos ayude a reinventar nuestra tienda: apps móviles, tecnología, contactless, realidad aumentada, sensores de movimiento, software de reconocimiento facial… no solo mejoran espectacularmente la experiencia de usuario, sino que nos permiten captar datos interesantes, también para mejorar la eficiencia de la tienda.

Y los compradores están por la labor de adaptar cualquier tecnología que les ahorre tiempo. Por ejemplo, las cajas de autoservicio, que les gusta más o menos a mucha gente, como veis en el gráfico.


¿Cuánta gente usa cajas autoservicio (en azul) o querría usarlas (en rojo)?”

Sin embargo, a pesar de estos avances tecnológicos, la diferencia en las tiendas la siguen marcando ¡LOS VENDEDORES!

La fuerza de trabajo en tienda es el sensor más capaz y la interfaz más responsiva. Los dependientes en tienda son misiles de precisión de venta masiva. Y no podemos pretender que sean autómatas programados.

Deben aportar valor al contacto entre personas, bípedos u homínidos y sobretodo darles autonomía para que no pasen cosas como lo que me sucedió hace poco en una tienda de una empresa gallega que vende ropa para niños, mujeres y hombres y tiene una división para el hogar pero cuya marca no puedo deciros: Una tarde, estaba en una tienda de ropa de casa y quise sacar un mantel un momento para enseñárselo a una amiga que me esperaba en el coche. Me dijeron que no se podía sacar el material sin comprarlo… les intenté hacer ver que tardaba un minuto, que les dejaba la cartera, el móvil… que no iba a comprarlo, enseñarlo fuera y volver a entrar a cambiarlo… y ellos que no, en sus trece… vamos que casi llaman al FBI. En, fin, que me largué, Y es una posible compra que se perdieron.

Muchas veces parece que los directivos de las tiendas quieren máquinas que piensen y personas que actúen como máquinas. Pero no va de eso. La tecnología es una buena herramienta si nos ayuda a vender más, pero la tecnología porque sí, sin un plan, ni objetivos claros, no tiene sentido y puede suponer un importante coste de oportunidad, o asustar al posible comprador.

Y hablando de máquinas que asustan, o casi dan penita, parece que Knightscope K5, el primer robot vigilante de seguridad que actuaba en un edificio de oficinas de Washington… iba haciendo su ronda, tropezó y cayó al estanque. Carne de Twitter.

 

Os veo la semana que viene.